La checklist mínima
1. Explica tu negocio como se lo explicarías a un cliente
No necesitamos lenguaje de marketing. Necesitamos entender qué vendes, a quién ayudas, dónde trabajas y qué diferencia tu servicio.
2. Decide qué servicios deben aparecer
Una lista priorizada evita descubrir a mitad del diseño que falta una parte esencial del negocio.
3. Reúne los datos que deben ser exactos
Razón social cuando proceda, email, teléfono, dirección o zona de servicio, horarios, precios que quieras publicar y cualquier condición importante.
4. Logo e identidad
Si ya tienes marca, envía los archivos originales o la mejor versión disponible. Una captura pequeña de WhatsApp no es lo mismo que un logotipo vectorial.
5. Fotografías
Las fotos reales suelen aportar más credibilidad que el stock. No hace falta tener una sesión profesional para empezar, pero sí saber qué material existe y qué puede utilizarse legalmente.
6. Referencias
Dos o tres webs que te gusten son suficientes si explicas qué te gusta de ellas. “Quiero esta web” ayuda menos que “me gusta cómo presenta los servicios y lo fácil que es contactar”.
7. Dominio y accesos
Si ya tienes dominio, hosting, correo o una web anterior, conviene localizar los accesos antes de empezar. Esperarlos al final puede retrasar una publicación terminada.
8. Una persona que decida
La revisión es mucho más rápida cuando existe una persona responsable de recopilar comentarios y aprobar.
Qué no necesitas preparar
No necesitas saber HTML, SEO, tamaños de pantalla, schema o cómo estructurar una página. Eso forma parte del trabajo técnico.
Conclusión
Un buen briefing no consiste en rellenar cincuenta preguntas. Consiste en disponer de la información que evita inventar cosas sobre tu negocio y permite tomar decisiones rápido.