1. Que la web diga claramente qué haces
Un titular creativo puede funcionar como apoyo, pero el contenido debe incluir de forma natural el servicio real. “Transformamos tus sueños” no explica si eres arquitecto, psicólogo o reformista.
2. Que diga dónde trabajas
Si atiendes en Valladolid, dilo. Si trabajas también en provincia, explica el ámbito real. No es necesario repetir la ciudad en cada frase.
3. Separa servicios cuando exista intención propia
Si una persona busca “reforma de baño” y otra “reforma integral”, puede tener sentido que existan páginas distintas si puedes aportar contenido específico a cada servicio.
4. Datos consistentes
Nombre, teléfono, dirección cuando corresponda, horarios y enlaces deberían coincidir entre web, Google Business Profile y directorios relevantes.
5. Pruebas reales
Proyectos, fotografías propias, casos, experiencia y reseñas auténticas ayudan a una persona y aportan contexto sobre la entidad.
6. SEO técnico básico
- Title descriptivo.
- H1 coherente.
- Metadescription útil.
- Sitemap.
- Canonical.
- Web móvil rápida.
- Enlazado interno.
- Alt de imágenes cuando describen contenido.
7. Contenido que responda preguntas
No publiques un blog porque “Google quiere actividad”. Publica cuando tengas una pregunta que tus clientes realmente hacen y puedas responderla mejor que una página superficial.
8. Search Console
Una vez publicada la web, revisa impresiones, clics, CTR, páginas y consultas. El SEO local mejora más tomando decisiones con datos que cambiando textos cada semana por intuición.
9. Perfil de Empresa en Google
Si cumples los requisitos de presencia local, mantenlo actualizado con categoría, servicios, horarios, teléfono y fotografías. No inventes una ubicación física para ganar relevancia.
10. Paciencia y consistencia
Una web nueva necesita ser descubierta, rastreada y evaluada. La indexación puede tardar y el posicionamiento depende de competencia, autoridad y utilidad, no sólo de publicar la página.
